“El mayor riesgo de la homeopatía es que no sea ejercida por médicos”

Os dejo la entrevista que hoy miércoles ha salido publicada en la edición impresa de El Diario Vasco. En la edición digital, hay un fragmento de la entrevista acompañada de un vídeo. Podéis descargar el PDF de la entrevista o leerla a continuación.

Ane Urdangarin (Diario Vasco): La Organización Mundial de la Salud describe la salud como «un estado de bienestar físico, mental y social, y no solamente la falta de afecciones o enfermedades». Con esta definición arrancará mañana la charla que ofrecerá Xabier Ibarburu en el Colegio de Médicos de Gipuzkoa. Él es el presidente de la Asociación de Médicos Homeópatas del colegio, que agrupa a 30 profesionales que apuestan por una colaboración más estrecha entre todos los profesionales de la salud «por el bien de nuestros pacientes». La conferencia ‘Homeopatía, otra forma de curar’ está abierta a todo el público y empezará a las 19.00 horas en la sede del colegio (Paseo de Francia 12, San Sebastián).

¿Es la primera vez que se habla de homeopatía en el colegio?

El nuevo presidente, José María Urkia, lo está abriendo a todas las corrientes de la medicina. También hemos organizado cursos introductorios sobre homeopatía para pediatras, traumatólogos, ginecólogos, oncólogos, etc. con el fin de que podamos ver cómo puede complementar al resto de la medicina.

Habla de complementar, pero muchos ven la homeopatía como una corriente enfrentada a la medicina convencional.

Ese es un concepto muy antiguo. En el resto de Europa los médicos están colaborando. En Alemania hay 6.000 homeópatas en la sanidad pública; en Francia 10.000 médicos utilizan la homeopatía habitualmente y 25.000, ocasionalmente. El 66% de las madres francesas utilizan homeopatía para sus hijos: no hay más que cruzar a Hendaya para ver la diferencia. ¿Por qué en Francia la sanidad pública financia los medicamentos homeopáticos y la consulta del médico-homeópata parcialmente? En Gran Bretaña los médicos de familia pueden derivar a los pacientes a hospitales homeopáticos. Hay cinco. En Austria hay once clínicas donde pueden tratar con homeopatía, y en Suiza el año pasado se aprobó un informe en el que han comprobado la eficacia de la homeopatía y han hallado la relación coste efectividad. El Gobierno ha visto que es un ahorro muy importante para la sanidad. ¿Están estos países más retrasados que nosotros?

¿Y en España?

Hay 10.000 médicos que practican la homeopatía a tiempo completo o parcial. Cada vez más médicos la prescriben. Es un ahorro muy importante para la sanidad, porque los medicamentos homeopáticos son más baratos que el resto. Es muy segura, eficaz, se puede utilizar en embarazadas, bebés, niños, ancianos, polimedicados… porque casi no tiene efectos secundarios.

Hace un mes, en una visita a Donostia, el catedrático de Física Nuclear Manuel Lozano Leyva habló en estos términos sobre la homeopatía: «Sus ingredientes principales son agua y simpatía: no pueden prohibirla, porque no puede hacer daño. Llega un momento en que, por pura química, el principio activo desaparece».

En la conferencia voy a hablar de Luc Montagnier, premio Nobel de Medicina de 2008 por descubrir el virus del sida, que reconoce en el volumen 330 de la revista ‘Science’ que al principio era escéptico, «pero ahí están los resultados», reconoce. Dice que «el DNA produce cambios estructurales en el agua, los cuales permanecen incluso tras largas diluciones y producen señales de resonancia electromagnética que podemos medir. Los efectos en las grandes diluciones sí son ciertos: elevadas diluciones de algo no es igual a nada. Hay estructuras en el agua que copian la estructura original de la molécula que estuvo en el agua». Hace una defensa experimental de la homeopatía.

¿Está en contra de las vacunas?

Es un tema muy controvertido. Es indiscutible que las vacunas han supuesto un avance innegable para la humanidad. Se han erradicado enfermedades gracias a las vacunas. De todas formas, y ahora estoy hablando a título personal y no como presidente de los médicos homeópatas, yo me hago algunas preguntas sobre el calendario vacunal. Por ejemplo, ¿por qué en nuestra comunidad autónoma se conserva la vacuna contra la tuberculosis en el primer mes de vida de los bebés y se ha quitado en casi todas las comunidades? ¿Qué sentido tiene vacunar a un niño de dos meses contra la hepatitis B, que se contagia por la vía sexual o sanguínea? ¿Poner el primer año de vida a un bebé 25-26 vacunas realmente no afectará a su sistema inmunitario, a medio y largo plazo? Y luego hay otras vacunas como la del virus del papiloma contra el cáncer de cuello de útero que ha dado problemas y ha sido muy contestada, y aún se sigue poniendo. Creo que el tema de las vacunas hay que abordarlo sin radicalismos, sin prejuicios y desde una actitud científica, analizando qué sentido tienen, dentro de la racionalidad y bienestar del paciente, que es lo que nos tiene que preocupar a los médicos.

¿Sus hijos están vacunados?

He vacunado a mis hijos cuando eran más mayores, cuando lo han requerido. No estoy en contra de las vacunas. Tienen un sentido y son eficaces, pero hay que ver la relación riesgo-beneficio.

¿Y qué me dice de los antibióticos?

Son imprescindibles en muchos casos, a veces son muy eficaces y salvan vidas. De lo que estamos en contra es del abuso. Por ejemplo, no están indicados para procesos víricos como la gripe. Y, sin embargo, tenemos medicamentos homeopáticos que la curan. Los homeópatas somos médicos, y como tales utilizamos lo mejor de la medicina para el bien del paciente. Es lo que queremos: colaborar con el resto de los especialistas para lograr ese objetivo. Lo que hay que entender es que los médicos homeópatas hicimos la licenciatura en Medicina. Utilizamos lo análisis clínicos, las radiografías, la tecnología médica… Y además, disponemos de más de 3.000 medicamentos homeopáticos.

¿En qué casos están más indicados estos medicamentos?

La medicina convencional tiene un gran acierto en las urgencias, pero su problema está en las enfermedades crónicas: otitis, amigdalitis, bronquitis de repetición, el asma, las alergias… Y ahí la homeopatía va muy bien, como con las embarazadas o los bebés, cuando sufren trastornos por dentición o los cólicos en lactantes. Tenemos medicamentos para procesos de infecciones crónicos que son seguros, muy eficaces y que estimulan el sistema inmunitario, aumentando la resistencia del organismo, sus defensas naturales frente a la enfermedad.

¿Y las enfermedades graves?

Cuando me viene un paciente con cáncer lo primero que hago es derivarle a un especialista oncólogo. Y luego vemos cómo podemos tratar de curar a esa persona o, si no, aliviarle y darle calidad de vida. Siempre he dicho que nunca he conseguido curar un cáncer, pero he contribuido a alargar la vida de muchos pacientes y mejorar su calidad de vida.

Algunas voces critican la homeopatía por crear falsas expectativas. ¿Qué les respondería?

El mayor riesgo de la homeopatía es que no sea ejercida por médicos homeópatas. Puede haber homeópatas que no sean médicos y generen ciertas expectativas, cuando los médicos conocemos los límites. La homeopatía no puede curar enfermedades incurables. Nuestro límite lo pone la reacción curativa del organismo del paciente. Somos médicos, y tenemos las limitaciones de los médicos.

¿Cuál es el interés de los guipuzcoanos por homeopatía?

Aquí se consume más homeopatía que en el resto de España. Tengo la hipótesis de que en las zonas más cercanas a la frontera tradicionalmente pasa, porque en Francia se usa mucho más que aquí.

¿Ven muchas reticencias por parte de los médicos del sistema sanitario que no ejercen la homeopatía?

Afortunadamente, cada vez menos, y la prueba es la conferencia de mañana y las charlas que vamos a dar. Cada vez hay más colaboración, porque todos estamos limitados delante del sufrimiento del paciente, queremos lo mejor para él y lo que tenemos que hacer es evitar prejuicios y avanzar en conocimiento científicos y utilizar lo que funciona.

¿Cómo definiría el interés de las autoridades políticas y sanitarias por la homeopatía?

Funcionan a corto plazo y no se preocupan por estas cuestiones. No vemos mucho interés. Lo que estaríamos pidiendo ahora no es financiación, sino que nos abran las puertas de los ambulatorios y de los centros de salud para que podamos demostrar que con la homeopatía se ahorra dinero.

La actual situación social, ¿afecta a nuestra salud?

Sí, por supuesto. Ha aumentado el nivel de ansiedad y de depresión, también los trastornos del sueño. Lo vemos en nuestras consultas todos los días. Es muy fuerte. Pero justo en estos momentos de crisis es cuando se necesita una actitud más positiva, para aprovechar las oportunidades y sacar lo mejor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *